domingo, 2 de junio de 2019

Paren los feminicidios

51 mujeres y niñas han sido asesinadas en lo que va en 2019 en Sonora, más 311 desde el 2015.
Hoy tenemos a una sociedad indignada por tantas mujeres asesinadas. ¿Qué está pasando? Nos preguntan. Pero desafortunadamente no es que esté pasando ahora, pues siempre ha sucedido.


Marcha contra los feminicidios en Hermosillo, Sonora, 1 de junio de 2019
Lo que sí ocurre es que ahora nos enteramos más pronto y con más detalles. Ahora podemos vigilar a las autoridades para que hagan bien su trabajo, y si no lo hacen podamos demandarlo públicamente. 
 
También ha variado la diversidad de armas y la sofisticación de las mismas. Los actos violentos siguen siendo los mismos, asfixia, ahorcamiento, quemaduras, mutilaciones, golpes con objetos contundentes, violaciones antes de privarlas de la vida, mordeduras. No, eso no es nuevo. 
 
Las muertes inútiles siempre son dolorosas pues esas mujeres y niñas siempre nos harán falta.
México se ha convertido en un país en donde gran parte de su población está desaparecida o enterrada ilegalmente, y otro importante segmento está llorando, penando en búsqueda de sus familiares.
 
Nos hemos convertido en un país triste, que llora por sus desaparecidos y desaparecidas, por sus asesinados y asesinadas. 
 
Estamos aquí por esas niñas que no podrán estudiar, que no podrán disfrutar la vida y de las que nos perdimos el talento que pudiesen haber desarrollado como profesionistas, como creadoras, tal vez como científicas. 
 
Por esas jóvenes que lo único que hacen es ver hacia el futuro con alegría, con energía, con esperanza, y que encontraron la oscuridad de un contexto de discriminación hacia las mujeres, que se expresa en machismo, en misoginia, en odio hacia nuestro género.
 
Vinimos a manifestarnos también para exigir que cese la violencia institucional contra las mujeres, cuando éstas van a reportar algún incidente de violencia o acoso, o aquellas que se deciden a denunciar a su agresor sistemático.
 
Basta de regresarlas, basta de negarles las órdenes de protección. Basta de pactar con los agresores para acorralar a la víctima y dejarla desprotegida en un territorio de feminicidas. 
 
No menospreciemos el sentir de las mujeres que se sienten en peligro. Exigimos que sean tomadas en serio, y que las autoridades hagan bien su trabajo. En sus manos está prevenir los feminicidios. 
 
Estamos pues aquí para reivindicar nuestro derecho a vivir una vida libre de violencia, a manifestar nuestro coraje e indignación por la libertad y permisividad que tienen los feminicidas para alterar la paz y la tranquilidad de las mujeres.
 
MI más sentido pésame y solidaridad para las familias de Ámbar Dolores Vásquez Ayala, de Itzel Nohemí Quiroa Seratos, de NN,  y de todas las mujeres y niñas que ya no están con nosotros porque fueron asesinadas, por el simple hecho de ser mujeres, porque en Sonora y en México se puede.
 
Deseamos pronta recuperación para la señora Elvia Ochoa Cejudo, quien fue víctima de un permitido feminicida en potencia.
 
Finalmente me solidarizo con mi colega Soledad Jarquín en Oaxaca, quien ahora también pena y exige justicia para su hija María del Sol Cruz Jarquín, asesinada por el sistema político hace exactamente un año hoy 1 de junio.
 
Por todas ellas, mujeres y niñas que nos faltan, exigimos justicia y garantía de no repetición. 
 
¡Ni una menos! ¡Paren los feminicidios!
 Leído por Silvia Núñez Esquer en la Marcha por justicia por los feminicidios en Sonora y por garantía de no repetición 
 
 Hermosillo, Sonora, 1 de junio de 2019
 
GALERÍA DE IMÁGENES Y VIDEO:
 
 

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